jueves, 20 de enero de 2011

NI CIELO NI INFIERNO



He escuchado que el Diablo se pasea
vendiendo mi alma al final del camino
en el momento que no prestaba atención
me la robo para tenerme en deuda.

He escuchado que a la mañana
un Ángel ha sido invocado a la tierra
he encontrado su tarjeta en el barro
tenía dudas de callarme o llamarlo.

Cuando me paró mirándote a ti
 aferrándote a tus palabras, pequeña
veo a un ángel convertido en diablo
caminando preciosas de la mano

Cariño no necesitas ni cielo ni infierno
cariño no necesitas elegir ningún extremo
pequeña sigue siendo lo que eres
no te conviertas en lo que no crees.

El mal que vino de debajo de la tierra
no ve más que el amor que te rodea
y el cielo que se alza sobre tu cabeza
sea el cielo que haya que ver cuando amanezca.

He escuchado que el Diablo se pasea
buscando a un Ángel invocado a la tierra
he visto a un Ángel convertido en Diablo
caminando preciosas juntas de la mano.


David M. Delfín

lunes, 17 de enero de 2011

Huida

He huido siempre de mi edad adulta
Refugiado en una infancia eterna
Ignorando la realidad que me rodea
Ignorando los consejos de las voces serenas.
Abarcando un mundo de falsas ilusiones
Siendo el príncipe de los grandes bufones
El heredero de las grandes decepciones
Falsa promesa de un reino de ilusiones.
Mi cuerpo cual botella de alcohol
Incapaz de dar un paso al frente
Mi mente embargada de etanol
Impaciente de volverse incandescente.
Soy aquello que he sembrado
Con semilla del fruto endiablado
Soy cosecha de un campo de secano
Soy la fruta que debió nacer en verano.
Mi soledad acompañada de un buen vino
De color cereza con sabor y  aroma fino
Hace esbozar una sonrisa melancólica
A la vez que triste a la vez diabólica.
Soy aquel triste caminante sin camino
Soy aquel que intenta saber cuál es su sitio
Un sitio que pensaba que en todo momento tenía
Ese sitio que por tonto en todo momento perdía.
He huido siempre de mi edad adulta
Refugiado en una infancia eterna
Ignorando la realidad que me rodea
Ignorando los consejos de las voces serenas.
David M. Delfín. (18-01-2011)