lunes, 17 de enero de 2011

Huida

He huido siempre de mi edad adulta
Refugiado en una infancia eterna
Ignorando la realidad que me rodea
Ignorando los consejos de las voces serenas.
Abarcando un mundo de falsas ilusiones
Siendo el príncipe de los grandes bufones
El heredero de las grandes decepciones
Falsa promesa de un reino de ilusiones.
Mi cuerpo cual botella de alcohol
Incapaz de dar un paso al frente
Mi mente embargada de etanol
Impaciente de volverse incandescente.
Soy aquello que he sembrado
Con semilla del fruto endiablado
Soy cosecha de un campo de secano
Soy la fruta que debió nacer en verano.
Mi soledad acompañada de un buen vino
De color cereza con sabor y  aroma fino
Hace esbozar una sonrisa melancólica
A la vez que triste a la vez diabólica.
Soy aquel triste caminante sin camino
Soy aquel que intenta saber cuál es su sitio
Un sitio que pensaba que en todo momento tenía
Ese sitio que por tonto en todo momento perdía.
He huido siempre de mi edad adulta
Refugiado en una infancia eterna
Ignorando la realidad que me rodea
Ignorando los consejos de las voces serenas.
David M. Delfín. (18-01-2011)

No hay comentarios:

Publicar un comentario